Hay que decirlo mas

 

Mi padre está en rehabilitación, no voy a entrar en detalles pero si voy a decir que NO es nada grave y que fundamentalmente por esta razón hubo bastante cachondeo general en el chat familiar (que le vamos a hacer si nos reímos de lo que le pasa al otro).

El caso es que el hombre va a rehabilitación, así que seguimos el protocolo habitual de los Parrilla en estos casos (a ver…de los Parrilla y de la mayoría de la población, no nos engañemos).

Primero el que sabe del tema informa al que no tiene ni idea, el que sabe empuja al otro a obtener mas detalles y luego nos volvemos a llamar.

Y así nos podemos tirar una tarde entera.

-Tia que el papa está en rehabilitación

-¿Que dices? ¿Es grave?

-Que va….

-¿Y que hace en rehabilitación?

Entonces nos detallamos los ejercicios, que en principio mucha gracia no hace, pero claro, te imaginas a tu padre haciéndolo y te tronchas.

-Pues voy a llamarlo

-Y luego me llamas a mí

Total, que te concentras para hacerte la sorprendida y llamas…y intentas aguantarte la risa, pero que no puedes. Así que mi padre siguió su propio protocolo: mosquearse y pasarle el teléfono a mi madre (a veces es mucho mas rotundo y directamente cuelga mientras farfulla que ya esta bien con el cachondeito y que no se le toma en serio. En fin…sus cosas)

Claro…mi madre primero explica lo que ha pasado para que el lesionado sepa que se le toma en serio. Luego suelta su sentencia mamporrera.

-Si le encanta ir, ¿no ves que se juntan todos los viejos y no hacen otra cosa que chinchorrear?. Luego viene, dice que le han puesto deberes para hacer y ya no pone la mesa.

Y a mi padre de todo esto lo que mas le ofende es que se le llame viejo, porque “que mala leche tenéis”

Si es que hay cosas que no se deben dejar de hacer ni de decir.

Ay amigas, que sano es chinchorrear :)

 

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