Que fácil habla el sano con el enfermo

 

A veces hace tanto tiempo que uno no vuela que la simple idea de agitar las alas le asusta. Entonces es cuando alguien súper listo al lado se pone a hacer piruetas demostrando la facilidad del asunto. Y entonces piensas en lo fácil que habla el sano con el enfermo.

Y como soy de la opinión que la barriga propia es el mejor medidor del mundo a la hora de tomar decisiones, y tengo la suerte de tener  alrededor gente que me quieren mucho, voy a ver si le hago mas caso a mi tripa y a la gente que me quiere. Que ya toca.

Y los listos que de todo saben y de todo entienden bastante tienen con lo que tienen. La parte mala es que los tontos listos no se acaban nunca, y la parte buena es que uno aprende a detectarlos, a ignorarlos y a pensar “como no se calle, me piro” sin ningún sentimiento de culpabilidad.

 

 

 

(Ahora ya para bordarlo lo que me falta aprender a echarme un puntito en la boca de vez en cuando, que como dice mi madre “calladita estoy mas guapa”).

 

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2 comentarios

  1. Víctor
    28 noviembre, 2015

    ¿Cómo era aquello? Cuando un tonto va por un camino, el camino se acaba pero el tonto sigue…
    Hay que intentar prescindir de los listos/tontos que se nos cruzan por la vida pretendiendo enseñarnos a volar…
    Feliz fin de sábado, casi principio de domingo.

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    • Casa Lolo
      2 diciembre, 2015

      Ay si, si es que refranes de tontos hay unos cuantos!
      Feliz fin de Miercoles Victor, un abrazo!

      Responder

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